miércoles, 8 de julio de 2009

El Deporte


El deporte es toda aquella actividad que se caracteriza por tener un requerimiento físico, estar institucionalizado (federaciones, clubes), requerir competición con uno mismo o con los demás y tener un conjunto de reglas perfectamente definidas. Como término solitario, el deporte se refiere normalmente a actividades en las cuales la capacidad física, pulmonar del competidor son la forma primordial para determinar el resultado (ganar o perder); por lo tanto, también se usa para incluir actividades donde otras capacidades externas o no directamente ligadas al físico del deportista son factores decisivos, como la agudeza mental o el equipamiento. Tal es el caso de, por ejemplo, los deportes mentales o los deportes de motor. Los deportes son un entretenimiento tanto para quien lo realiza como para quien observa su práctica.

Aunque frecuentemente se confunden los términos deporte y actividad física, en realidad no significan exactamente lo mismo. La diferencia radica en el carácter competitivo del primero, en contra del mero hecho de la práctica del segundo.

El Fútbol

El fútbol o futbol (del inglés football), también llamado balompié o soccer, es un deporte de equipo jugado entre dos conjuntos de 11 jugadores cada uno y un árbitro que se ocupa de que las normas se cumplan correctamente. Es ampliamente considerado como el deporte más popular del mundo, con unos 270 millones de personas involucradas. Se juega en un campo rectangular de césped, con una meta o portería a cada lado del campo. El objetivo del juego es desplazar una pelota a través del campo para intentar ubicarla dentro de la meta contraria, esa acción es llamada gol. El equipo que marque más goles al cabo del partido es el que resulta ganador.
El juego moderno fue creado en Inglaterra tras la formación de la Football Association, cuyas reglas del juego de 1863 son la base del deporte en la actualidad. El organismo rector del fútbol es la Fédération Internationale de Football Association, más conocida por su acrónimo FIFA. La competición internacional de fútbol más prestigiosa es la Copa Mundial de la FIFA, realizada cada cuatro años. Este evento es el más famoso y con mayor cantidad de espectadores del mundo, doblando la audiencia de los Juegos Olímpicos.

Hábitos de la vida deportiva


"¿Es posible rematar mejor, si como mejor? ¿Puedo recuperarme más rápidamente si tomo ciertos alimentos? ¿Subiré mejor a la red con ciertos suplementos? ¿Es importante no estar estresado?"
Un estilo de vida poco recomendable - sedentarismo, dietas desordenadas, tabaco y alcohol - es causa frecuente de enfermedades y de malestar habitual. Ello está obviamente más lejos de todos aquellos que se consideran deportistas de hecho y de derecho. O simplemente gente sana.
Las comidas mal equilibradas aportan nutrientes en proporciones deficientes en unos casos o exageradas en otros. Hipertensión, enfermedades coronarias, diabetes, alteraciones hepáticas, desórdenes intestinales, diversos tipos de cánceres, deficiencia de hierro, minerales y vitaminas, caries dental, desequilibrio nervioso... son enfermedades muchas veces dependientes de un aporte incorrecto de diversos nutrientes.
Si el cuidado de hábitos de vida debe ser casi una obligación, por las cargas que representa el deterioro para la familia y la sociedad, en la práctica de cualquier disciplina deportiva es vitalmente imprescindible.
El deporte exige una revisión total de hábitos y alimentación, más cuidadosos, incluso con la ayuda de algún suplemento lícito como son minerales, vitaminas o nutrientes específicos. Cuanto más nos acercamos a la competición profesional, donde ya no solamente entran intereses personales sino colectivos, mayor cuidado hemos de mostrar por nosotros y nuestros compromisos.

La Competencia Deportiva

La palabra competencia derivada del latín “competere” significa “buscar conjuntamente y posee varias acepciones de acuerdo al contexto en la que sea utilizada.
Se puede competir con uno mismo superando sus propias marcas, o las de otros deportistas, se puede competir individualmente o grupalmente agresiva o naturalmente, súbitamente o progresivamente. Ya sea en un caso o en otro existe en la competencia un innato impulso a la superación.
El reconocimiento en la competencia bien puede ser individual como en el caso del autoreconocimiento o grupal y dependerá entre otros factores de la naturaleza del deporte especifico.
Siempre y cuando la competencia esté conducida por altos valores morales, beneficia no solo al individuo o grupo sino a la institución a la que pertenezca y al Deporte mismo.

EL PLACER DE TRIUNFAR


Si bien cuando se gana a un deporte a un oponente, existe la consecuente cuota de placer, todo indica que es la autosuperación la que opera con mayor intensidad en el principio psíquico que regula el placer humano. Imaginemos el indescriptible placer al alcanzar la cima de una montaña a la que hubo que conquistar.Este nivel de autocompetencia le permite al hombre, progresivamente ir descubriendo el enorme caudal de destrezas que posee y que por falta de aprendizaje están dormidas en su interiore, pero, prestas as brindarse a favor de la evolución personal.
Lo “mejor” es un valor cultural sustancial que actúa como un estímulo discreto en todo hombre que anhela una vida digna y placentera. Por esto es que el deportista intenta nadar “más” y “más” rápido, saltar “más” alto, meter “más”goles.
Este “más” es una constante ligado a “más” placer. Es este “más” el que produce mayor plenitud vital.Cualquier actividad física sin placer no resulta recreativa por lo cual las posibilidades de obtener un triunfo consecuente se hacen cada vez más lejanas.
Como en la vida humana hay que vencer continuamente ciertas y determinadas resistencias, un triunfo deportivo con su correspondiente cuota de placer le otorga sentido a los “sacrificios” del entrenamiento. Sacrificios que por si mismos posee un valor terapéutico ligado a la estructura misma del deporte.
Si bien la contracara del triunfo seria la derrota, esta en el caso de no ser repetida o constante es una fuente importante de conocimiento y por eso altamente aprovechable para regular la autoestima y neutralizando fantasías omnipotentes de “todo lo puedo” vinculadas a trastornos narcicistas de la personalidad.
En el fondo todo triunfo humano siempre sostendrá la idea de que la vida puede sobre la muerte. Si bien a cada uno de nosotros nos depara el mismo destino, la vida se prolonga en un continuo ir hacia delante.